Es interesante y sobre todo muy útil explorar qué mecanismos de defensa utilizas para "protegerte" del rechazo y la vergüenza. A continuación, los métodos que todos utilizamos para evitar mostrarnos, para mantener nuestra imagen en alto. La paradoja es que estos mecanismos de defensa son necesarios para la supervivencia y el éxito en nuestra sociedad y, al mismo tiempo, obstaculizan la vida consciente y exitosa. El truco es y sigue siendo ser consciente de tus propias tácticas y luego emplearlas u omitirlas conscientemente.
1) Trivialización
Trivializar es dejar de lado la propia contribución a un problema y negar la importancia de algo. Es casi la esencia de lo que se llama comportamiento defensivo y es muy común. Si puntúas mal en la pista de tenis, dices: 'Oh, bueno, yo tampoco me esforcé mucho'. O le quitas importancia a lo que has tenido que hacer: 'Oh, bueno, nunca me ha gustado tanto el tenis'. Algunos lo hacen de antemano: 'No creo que ganar sea importante en absoluto, lo hago principalmente por diversión'.
Suposición inconsciente: "Mi imagen personal no puede verse dañada si me aseguro de que juzgar mi rendimiento no parece importante".
A menudo se oyen comentarios como: "Sólo fue un ensayo", "No entiendo por qué la gente se pone tan nerviosa".
Posibles señales: A menudo utilizas excusas como la falta de sueño, la gripe o la falta de tiempo cuando hablas de tus logros. Niegas que algo sea importante para ti, cuando en el fondo sabes que probablemente lo sea.
2) Desplazamiento de la culpa
Sentir constantemente que los demás se equivocan puede ser una autoprotección. Sea cual sea la razón por la que de repente te sientes mal contigo mismo: con un objetivo creíble al que culpar, puedes ahorrarte la vergüenza. Elaine Aron llama a esto lanzar la "bola de la vergüenza". En cuanto ves venir la vergüenza, se la lanzas a otra persona: "¡Lo has hecho tú, no yo!", o "Lo haces mucho más a menudo", o "He sacado una nota baja porque el profesor me odia". Las personas que han sido discriminadas o intimidadas a menudo utilizan esta autoprotección porque otros sí que les hicieron daño en el pasado. Pero ahora desconfías de los demás incluso cuando no está justificado, y tu actitud acusadora te impide experimentar la conexión con los demás.
Suposición inconsciente: "Si mis fracasos no son culpa mía sino de otros, no puedo ser inútil".
Comentarios que se escuchan a menudo: "Tienen algo contra mí", "El destino me ha sido desfavorable".
Posibles señales: Terminas repetidamente las amistades o cambias de trabajo porque te sientes maltratado. A veces te sientes un poco culpable porque has culpado a la gente por hacerte mal, cuando sabes que no era su intención.
3) No competir
Las personas que no compiten por autoprotección quieren negar inconscientemente que el poder existe. Se sienten elevados por encima de la competencia, pero en realidad les aterran los conflictos de rango y temen una severa derrota. Por mucho que te empeñes en negar las órdenes de rango, debido a esta autoprotección, los demás te verán como si estuvieras en lo más bajo del escalafón. Te impondrán más y más trabajo e ignorarán tus sugerencias. Harás cosas para satisfacer a los demás, aunque no te apetezca a ti.
Suposición inconsciente: 'Nadie quiere tenerme o quedarse conmigo a menos que demuestre que acepto un estatus bajo y hago todo por la otra persona'.
Comentarios comunes: "No me comparo con los demás", "No me importa perder", "Sólo disfruto haciendo felices a los demás".
Posibles señales: Sigues la regla no escrita de no criticar a los demás, y te molestas cuando te critican a ti. Quieres creer que la gente que hace cosas malas acabará aprendiendo la lección, sin que tengas que decir nada al respecto. Sólo descubres años después que te dejaste acobardar por alguien que no tenía tu bienestar en mente.
4) Superación del rendimiento
Las personas que superan los objetivos han aprendido que los sentimientos de inferioridad desaparecen instantáneamente cuando se les elogia. Esta protección suele surgir en la infancia, entre las minorías o los discapacitados. El dolor de "sentirse imperfecto", según Aron, se alivia rindiendo extremadamente bien en un área: aprendizaje, deportes, música, ordenadores. Esto le permite probarse a sí mismo y recuperar el poder. Pero esta solución a sus sentimientos de inferioridad es efímera. Esto se debe a que sólo se te valora por tu truco y, en cuanto dejas de hacerlo, vuelves a no valer nada. Así que tienes que seguir demostrando tu valía siempre, en lugar de estar satisfecho contigo mismo.
Suposición subconsciente: "Si me esfuerzo lo suficiente, nadie podrá decir que no soy bueno y no tendré que volver a sentirme inútil".
Comentarios comunes: "La gente dice que he conseguido mucho, pero yo no creo que sea mucho", "Como quieras, lo arreglaré", "Me sentiré mucho mejor cuando haya conseguido X".
Posibles señales: Por mucho éxito que tenga, no se siente realmente impresionado por él. Te sientes como un fraude, aunque los demás piensen que eres un experto. No te sientes cómodo si no eres útil o trabajas duro, pero te sientes satisfecho cuando trabajas. Usted ataca a las personas que trabajan en algo similar o critica con sorprendente vehemencia.
5) Hacerte ver grande
Esta autoprotección te lleva directamente a la cima. Eres más atractivo, más inteligente, mejor que los demás. Te elevas por encima de la competencia y del peligro de encontrarte sin valor. Tal vez para ti, mostrar abiertamente tus dudas sobre ti mismo o tu engreimiento sea motivo de vergüenza inmediata. Debes exagerar tu estatus y creer en él para salvarte de la derrota.
Suposición inconsciente: "Necesito dejar claro ante mí mismo y ante los demás que soy el mejor para disimular que me siento fracasado".
Comentarios comunes: "Parece que sé cosas que los demás no entienden", "La gente piensa que soy genial", "Me resulta difícil encontrar personas que sean lo suficientemente buenas y puedan seguir mi ritmo".
Posibles señales: Exageras tus logros y minimizas los de los demás. Sacas a relucir tu superioridad cuando te ves amenazado. Estás obsesionado con mantenerte delgado, joven o musculoso y prefieres que te vean con este tipo de personas. Si te sientes muy inseguro, empiezas a comportarte de forma extravagante.
6) Proyección
Las cosas que te hacen sentir que no vales nada, no las ves en ti mismo, sino por el contrario, las ves en los demás. Por ejemplo, dudas mucho de tu propio atractivo, pero dices con reproche de los demás: "Sólo se preocupan por su apariencia". O estás obsesionado con llegar más alto, pero ves con disgusto los "codazos" de tus compañeros. La mejor manera de descubrirte a ti mismo proyectando es reflexionando honestamente sobre quién te desagrada totalmente. ¿Qué rasgos le molestan más? Piensa, por ejemplo, en la arrogancia, la avaricia, la temeridad o los celos: ¿es algo que no soportarías ver en ti mismo? ¿Te avergonzarías si tuvieras un rasgo así? Racionalmente, estoy seguro de que puedes ver que nadie está completamente libre de esos rasgos. Pero emocionalmente, no puedes soportar verlos en ti mismo.
Asunción subconsciente: "Soy inferior y debería avergonzarme de ciertos rasgos". Cuando los veo en otros, no tengo que sentirme mal conmigo mismo".
A menudo se oyen comentarios: "No sé por qué, pero odio tanto a ese tipo", "No estoy nada enfadado. Sólo estás enfadado".
Posibles señales: Ves a los demás haciendo cosas que te parecen muy criticables, pero no te das cuenta cuando tú haces exactamente lo mismo. Crees que alguien es deshonesto o egoísta, sólo para descubrir que tu sospecha carece de fundamento. Crees que los demás son malos, pero nunca tú mismo.
La fuente de este texto es el libro "El poder de la autoestima". por Elaine N. Aron.
¿Proteger su imagen?
Mientras tanto, he asesorado a cientos de empresarios y ejecutivos en más de mil conversaciones, lo que les ha ayudado a conseguir los resultados que usted probablemente tiene en mente.
En mi papel de Business Coach, llevo más de 25 años guiando a empresarios en la venta exitosa de sus negocios.
Leer más blogs
Estas 3 emociones te dan fuerza y dirección
Codependencia: una deconstrucción psicológica completa




